(+56) 22 6314150
(+56 9) 5647 4861
INFO@CECOWORK.COM
Cómo mejorar tu inteligencia emocional según la ciencia

Cómo mejorar tu inteligencia emocional según la ciencia

A diario debemos lidiar con un montón de cosas que definen nuestra productividad laboral y una importante que es bastante ignorada es tu propia emocionalidad. No hay que ser un genio de la introspección para darse cuenta de que si estás enojado, contento o angustiado la forma en que trabajas va a ser distinta.

Aparte, en tu lugar de trabajo pueden existir conflictos con los demás empleados, ambientes donde reina la hipocresía e intentos de ocultar información, jefes tiránicos y subordinados rebeldes. Hay días que estar en la oficina puede poner a prueba incluso tu salud mental, pero tu vida profesional no tiene por qué ser de esta forma.

La inteligencia emocional puede ayudarte a transformar tus relaciones en el trabajo, proporcionándote a corto plazo mayores beneficios que cualquier competencia técnica. Y es que varios estudios han demostrado que un alto coeficiente emocional, además de mejores relaciones, reducción del estrés, más felicidad y mejor salud, tiene otras consecuencias a nivel profesional.

Se estima que un 58% del éxito profesional en cualquier trabajo se logra gracias a la inteligencia emocional como predictor del rendimiento y los trabajadores emocionalmente inteligentes ganan en promedio más de 29000 dólares anuales que aquellos con menor cociente emocional, según un estudio reciente.

Con todo esto como antecedente, te dejamos algunos tips esenciales para mejorar tu inteligencia emocional en el trabajo.

  • Vuélvete amigo de tus emociones: la baja empatía es el principal indicador de una baja inteligencia emocional, sin poder ser capaz de comprender cómo se siente alguien. Esto conlleva a que probablemente hagas un comentario inoportuno que pueda sentarle mal a alguien más. Para entender las emociones de los demás, es imperativo que primero seas capaz de entender las tuyas.Sin embargo, desde pequeños nos han enseñado a renegar las emociones y vivir desconectados de ellas, porque nos instaron a no llorar cuando estamos tristes o enfadados.Una forma de trabajar en la dirección correcta es creando un diario emocional. Cuando sientas una emoción, detente un momento y anota en una libreta o tu teléfono qué emoción has sentido y por qué crees que la has sentido. Mientras más concreto sea lo que describes, mejor.  Así podrás ver que las emociones que sientes son algo humano y natural que no tienes que andar escondiendo.
  • Comunica desde tus sentimientos: está demostrado científicamente que las emociones se contagian, ya sea viéndolas manifestarse en alguien más o simplemente hablando de ellas. Si quieres que tus compañeros de trabajo empaticen más contigo, es tan simple como manifestar en lo que tengas que decir cómo te estás sintiendo en lo que estés explicando, como por ejemplo: “Me gustaría que me ayudaras a revisar este informe porque me siento abrumado por la carga de trabajo y contar con tu supervisión siempre me tranquiliza.”Si bien es común realizar este tipo de comentarios asertivos en un entorno profesional, es la manera más sencilla de evitar conflictos y establecer mejores relaciones humanas.
  • Escucha sin juzgar: siempre en algún puesto de trabajo te tocará tratar con gente que se aproxima a las cosas desde el criticismo y el pesimismo, viendo casi todo con negatividad. No siempre fueron así y probablemente cayeron víctimas de rutinas, malas prácticas, malos compañeros y un sinfín de etcéteras, pero puedes evitar volverte uno más.Vuélvete un “detective de emociones”, escuchando a los demás sin emitir juicios, por malo que te parezca lo que te dicen, para intentar descifrar qué es lo que los llevó a tener ese tipo de comportamiento. Está demostrado que este hábito multiplica tus niveles de empatía hacia el resto, y con ello tu inteligencia emocional.
  • Domina el lenguaje corporal: desarrollar al completo tus capacidades emocionales también requiere el dominio cómo expresas cosas con tu cuerpo, ya que refleja el estado anímico de una persona. Como las emociones, ser consciente primero de tu lenguaje corporal te servirá para identificarlo mejor en los demás. La mejor forma de dominar cómo tu cuerpo expresa tus emociones es pausándote, analizándote y darte cuenta de qué postura tomas físicamente ante distintas situaciones.Como guía general, las posturas corporales pueden dividirse en dos tipos: Apertura, que comprende posiciones que exponen nuestro cuerpo, como puede ser abrir ligeramente las piernas, inclinar el cuerpo hacia nuestro interlocutor o mostrar las palmas de las manos. Significan confianza, seguridad y relajación.Protección, que abarcan las posturas que nos ofrecen protección contra el exterior, como cruzar los brazos, las piernas, taparse la boca o poner una maleta entre nuestro interlocutor y nosotros. Expresan desconfianza, inseguridad o malestar.

La inteligencia emocional es algo que muchos buscan mejorar y pocos verdaderamente logran perfeccionar, ya que requiere mucho trabajo. Pero así mismo, otorga muchos beneficios, sobre todo cuando trabajas en un ambiente muchas personas y está garantizado que no todas serán de tu agrado.

 

AGREGAR COMENTARIO

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *